Vivo en una sociedad de emisores (siendo yo mismo uno de ellos): cada
persona con quien me encuentro o que me escribe, me dirige un libro, un
texto, un balance, un prospecto, una protesta, una invitación a un
espectáculo, una exposición, etc. El goce de escribir, de producir, apremia a
todos; pero como el circuito es comercial, la producción libre sigue atascada,
enloquecida y como desesperada; las más de las veces, los textos, los
espectáculos van allí donde no se los reclama; encuentran, para su desgracia,
"conocidos", no amigos, y mucho menos compañeros; lo cual hace que esta
suerte de eyaculación colectiva de escritura, en la cual podría verse la escena
utópica de una sociedad libre (donde el goce circularía sin pasar por el
dinero), está encaminada hoy hacia el apocalipsis.
persona con quien me encuentro o que me escribe, me dirige un libro, un
texto, un balance, un prospecto, una protesta, una invitación a un
espectáculo, una exposición, etc. El goce de escribir, de producir, apremia a
todos; pero como el circuito es comercial, la producción libre sigue atascada,
enloquecida y como desesperada; las más de las veces, los textos, los
espectáculos van allí donde no se los reclama; encuentran, para su desgracia,
"conocidos", no amigos, y mucho menos compañeros; lo cual hace que esta
suerte de eyaculación colectiva de escritura, en la cual podría verse la escena
utópica de una sociedad libre (donde el goce circularía sin pasar por el
dinero), está encaminada hoy hacia el apocalipsis.
RBxRB
Sin duda esta clase de textos hacen que Daniel Link deteste Facebook...


2 comentarios:
Magnifique.
realmente buenísimo, no? Pensar que esto fue escrito hace más de 35 años y sigue siendo completamente actual.
Saludos anónimo.
Publicar un comentario