jueves, 14 de abril de 2011

Fetiches tecnológicos

//En el tren, de repente, me di cuenta de lo fea que se ve la gente en el coito con la tecnología (¿acaso no se ve igual de fea en el coito común?). Es una cosa en la expresión: cierta ansiedad compulsiva en el parpadeo, la mano epiléptica que ataca los botones del celular. Ni hablar de las computadoras y la postura exagerada que adopta el cuerpo con relación a la máquina (me imagino un pájaro de alas grandes asechando a un roedor) . Pienso en Walter Benjamin, pienso en Lewis y en lo lindas que se ven las chicas con un violín al hombro o sobre el pecho. Pienso en los artesanos y en la "inspiración" cuando la transmiten los ojos, los labios, los hombros recogidos en el placer de la actividad cuando tiene eso que reconocemos como "vocación"(aunque, por supuesto, algunos tienen vocación de buitre o ciempiés ).
La publicidad miente y eso lo sabe cualquiera: pero uno lo sabe más cuando se encuentra en medio del vagón a tres trabajadores que armaron la partida de cartas luego de terminar la jornada: eso es contacto, eso es comunicación.//

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