miércoles, 22 de diciembre de 2010

Los Pensamientos


Para mí los pensamientos se han transformado en un vicio. Ultimamente me he vuelto adicto a pensar cosas, simplemente por pensarlas, sin ir a niuna parte. Agarro pensamientos y, como si tejiera una prenda, los voy uniendo por puntos lógicos y no tanto: causa-efecto, axiomáticos, posibilidades dentro de ciertos paradigamas, conceptualizaciones que se identifiquen con alguna teoría, fidelidad algún estilo. Pero también por asociasiones fonéticas y de semejanza formal (porque todo pensamiento tiene forma, al menos en mi cabecita).
También me he dado cuenta que pienso muy fuerte, y que en ocasiones me vuelvo una persona terriblemente desatenta de mi entorno. Entonces no escucho o no entiendo bien lo que otra persona me dice o quiere decirme porque ando más pendiente de lo que yo mismo me digo. Eso es poco conveniente porque, aunque me entretengo, siempre hay un desplazamiento entre mi atención sobre las cosas que hago y la acción misma. Fue así como perdí mis lentes ( creo que cuando fuimos a pescar con Angie y Leo a Zarate) o que, hasta hace un rato, no tenía idea de donde estaba mi documento de identidad ( lo que hizo que me asustara mucho por suponer que no podría viajar al Chile en vacaciones )
Pero hay ocasiones en que mis pensamientos son como una hemorragia y, literalmente, no puedo detenerla. Escucho música, toco música, pienso música, pero es como un caudal que funciona con completa independencia de mi voluntad. Ni distraerme logro porque el cambio vertiginozo de los pensamientos ofrece una distracción tal que me mantiene sumamente atento.
Mi cabeza es como un coro...pero de música contemporanea.

miércoles, 15 de diciembre de 2010



El tiempo parece asegurarle su lugar a cada cosa en el vacío
cerrarle los ojos y tenderle un pañuelo.

Dani Montero


martes, 14 de diciembre de 2010

Explicaciones que uno se da después de leer a Roland Barthes



Está bien. Que no diga nada: yo sé que le gusto tanto que pongo en crisis su relación con el lenguaje

jueves, 9 de diciembre de 2010

Buenos Aires

Veo, desde el puente, a las gentes en su marcha cansada sobre las líneas del tren. Los hombres trabajan como hormigas y a fin de mes las putas esquinean más temprano. Buenos Aires: ciudad erotizada, superficial y profunda. Con sus monumentos, sus vicios y sus dioses, consagrada al arte y la estupidez. Buenos Aires ciudad mundo: terriblemente ajetreada, recorrida por miles de rostros de miles de distintos origenes. Puerto, suburbio y callejón. Buenos Aires. No te alcanzo Buenos Aires, ni aunque me ponga de puntitas, te me escapas. Pero sin saberlo ya me paré en vos. Porque me vine con excusas formales y me encontré con un mundo que no sabía que recordaba ( como Agustina cuando chiquita): la escuelita, el barrio siempre pobre, la familia, el mate amargo y el asao.
Veo, desde el puente, un caminito. El mío, quizás. Desde Buenos Aires lanzo líneas imaginarias sobre una estructura que venía desarrollandose (solita, acá yo no tengo nada que ver ) y que ahora está un poco más sólida. Es la constante, entre tanta estructura que se cae: la música, que derrepente creció y me exige coraje y madurez. El violín habla ahora con otras voces (es más opaco) ya no se ríe con su risa nómada y soleada. ¿Será que yo tampoco me estoy riendo demasiado? Algo de tragedia tiene esta aventura. Otros tonos ando dando. Sobre todo cuando estoy desafinado y las melodías de escalas que te esperabas de una manera ganeran tonos que no te agradan, o quizás sí, por lo exótico, por lo brusco, por lo inesperado.

viernes, 3 de diciembre de 2010

Días de calor y música en Buenos Aires


All of me
Why not take all of me
Can't you see
I'm no good without you
Take my lips
I want to lose them
Take my arms
I'll never use them
Your goodbye left me with eyes that cry
How can I go on dear, without you
You took the part that once was my heart
So why not take all of me