//Qué me sobrevenga la tempestad como avalancha gélida. Que algo, por Dios santo, me ataje cuando explote, porque este cuerpo no me aguanta. Si no toco un violín se me van a caer los dedos. Hoy mi cuerpo está dispuesto al estallido. Me estoy consumiendo. No es el sexo lo que libera sino la posibilidad de estar fuera de mi por un momento, de expulsarme. Este fuego que me da la vida me está quemando. Odre viejo que se rompe con vino nuevo. ¿Cuándo por fin podré extenderme, como un vector, hasta el infinito? El mar es tan grande pero tan calmo, y las barcas son lugares pequeños para el hombre que despierta todas las mañanas con el sol en la frente. Es intolerable tanta energía y es injusta la capacidad de sentir tanto siendo uno tan fragil //
jueves, 24 de marzo de 2011
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1 comentarios:
Sotito, si sabre de ansiedad...
Es injusta la capacidad de sentir tanto siendo uno tan fragil?- me encanta esa frase :)
Me esta haciendo falta charlar un poco con vos, un abrazo grande.
Elena, agustina, nujer, hombre, cuerpo, alma- no se por cual hablo hoy.
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