viernes, 7 de enero de 2011

El lenguaje de los dioses (fragmento)

Así es la impronta de su lenguaje y toda su influencia. Porque lo que más celosamente defiende un dios es la exigencia a que se refieran a él en sus propios términos ( los que él inventó para referirse a sí mismo ), creando entonces todo el ámbito de su existencia de una manera muy determinada: escenario necesario para aparecer cuando se le invoque con el nombre que el mismo se ha puesto. Con sus palabras le hablarás y le bendecirás embotando tus sentidos y tu razón en el placer de aquel lenguaje voluptuoso y arcaico.
Todo dios es un viajero del tiempo porque ha venido desde lo inmemorable para traer del lugar mismo de la fundación de las verdades la palabra motivada, y blandiéndola como una espada exige la rendición del hombre. ¿Cuál es esta revelación del lenguaje? Pues él mismo porque todo dios comienza siendo verbo. Entonces ¿qué decir de los dioses? Pues di que son dioses. El lenguaje de los dioses es autorreferente y en esta tautología burlona ( aquel juego de cerrar el círculo siempre sobre sí mismos . La mueca de lo evidente que nuestra lógica y nuestra retórica siempre ha considerado como un recurso ilegítimo ) radica todo su poder: "yo soy el que soy".

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