sábado, 1 de enero de 2011

Ofrezco una libación por los dioses de mi mundo desde la fuente misma que mana la vida y la hecho en tierra ( como Onan el maldito ) para , con paciencia, esperar durante años lo que allí florecerá. No conozco la naturaleza de esto que germina pero poco me importa: es mío. Mío y de esta matriz que además es mi madre. Amaré lo que allí crezca y le dedicaré mi vida con entusiasmo.Esta verdad me acompañará por siempre. (Quizás Siddharta y Eclesiastés escondan, a su forma, la misma matriz de sentido)

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