domingo, 1 de agosto de 2010

Para hablar con palabras


Para Agustina Soto, a quien por fin conozco


Agarras unos barrotes y encierras un pedacito del universo, como en una caja. Encierras ese pedacito en un sonido: le entregas su propia prisión sonora. Lo dices, lo ensayas. Lo dices muchas veces. Pero no te gustan las prisiones, los barrotes ni las cajas. Entonces lo agarras bien fuerte y lo lanzas como un piedrazo al alma de otro, y es como si se liberara un pájaro o una ventisca.




4 comentarios:

Anónimo dijo...

Hermoso cris, me llego lo que pusiste.
ya te estoy extrañando...reservame un poco de vos mientras no estoy. Te quiero, Agus

Anónimo dijo...

ei espera si escribiste el domingo a esa hora, yo estaba cn vos en q momento lo escribiste q no me di cuenta?
Agus

Anónimo dijo...

Jajaja, lo escribí mientras estabas acostada en la cama, para que veas lo audaz que soy.
Digory

Anónimo dijo...

ya veo, me habia dado cuenta de eso con la ecena del mc donalds para escapar.
:) jaja terrible.

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